Un aroma, una canción o un clima determinado pueden trasladarte a otro momento de tu vida, y ¿sabes qué? También tu postura corporal determina tu estado de ánimo. Seguro que eso ya lo sabías…Mi pregunta es: ¿lo utilizas?
Es increíble la habilidad que tenemos de sumergirnos en un estado de tristeza o malestar. Una increíble facilidad para darle vueltas y vueltas a lo mismo para llegar ¿a dónde? Pues, lógicamente al mismo sitio. Prueba con: “¿qué más puedo permitirme pensar?” Y cuéntame…
Cada uno de los sentimientos que afloran a lo largo de cada uno de los minutos de nuestras vidas nos marca un camino y una conducta que nos acerca a lo que yo llamo Destino, por eso es tan previsible, bajo mi punto de vista lo escribimos día a día.
¿Quién dice que tengo que conformarme? Sólo yo lo decido. Puedo observarme y canalizarlo. Y existe la opción de dejarme llevar también por los pensamientos positivos. ¡Qué Buena Noticia! Es más, puedo crearlos. Vuelvo a repetir: “¿En qué más puedo pensar?”. No se trata de evitar los pensamientos negativos, más bien de Equilibrio. Saber que son complementarios a mí me da muy buen resultado.
Aprovecha estos Recursos y enfócalos hacia el estado que quieres conseguir. Ponte una Sonrisa, escucha una canción que te haga cantar y bailar… déjate llevar por el “Buen Rollo”. Tu mente te demostrará su agradecimiento. Tu cuerpo corresponderá con acción, prueba a extender tus alas y al moverlas esparcirás energía y te ofrecerás opciones a ti y a los demás para que también lo distribuyan por sus Mundos. Una buena contribución a la Sociedad.
Puedes transformar el sentido del tópico “la pescadilla que se muerde la cola” y llevarlo al aspecto positivo, ¿lo habías pensado así? Y si es así, de nuevo me remito a mi pregunta: ¿lo utilizas?
Dime, ¿Cuál es el Destino que has escrito hoy para ti?
